Heroicidad Impuesta
Desde tiempos ya lejanos, los animales han tenido un papel importante en las guerras. Sin embargo, no hay sido usados solo como medio de transporte. Una larga historia de heroicidad impuesta por los animales humanos, a la par que triste.
Griegos y romanos usaron, en ocasiones, una "curiosa" (por llamarlo de alguna manera) arma antielefantes: los guerreros sostenían cada uno un cerdo, y cuando los elefantes estaban a la vista, prendían fuego a las colas, previamente untadas con grasa, de los marranos y los soltaban. Éstos, presas del pánico y del dolor, corrían chillando en todas direcciones, lo cual hacía que los elefantes se asustaran y, con un poco de suerte, escaparan al control de sus guías.
En el ataque de Gengis Khan al reino de Xixia (hsi-hsia), en en año 1.206, se topó con la fortaleza de Wolohai. Tras varios intentos de asalto sin éxito por parte de los mongoles, que no contaban aún con armas de asedio, Gengis Khan pidió como tributo al gobernador de Wolohai mil gatos y diez mil golondrinas. El gobernador aceptó, entregándole los animales. Los mongoles ataron algodón con brea a las colas de las criaturas, y les prendieron fuego. Los animales, despavoridos, huyeron hacia la ciudad a refugiarse, incendiandola sin control. Así tomaron los mongoles su primera ciudad fortificada.

El cuerpo aéreo de la Marina de EEUU utilizó murcielagos kamikazes con pequeñas bombas incendiarias atadas a su cuerpo.
Otra perla de EEUU: en 2005 entrenaron delfines para seguir a los submarinos enemigos, y les dotaron de un "arma" con la cual podían atacar a los buzos enemigos: dicha arma disparaba unos dardos con una sustancia química. Pues bien, los delfines se han escapado y andan perdidos por el mar. Así que si se os ocurre ir a bucear por norteamérica, cuidadito xD.
Cuanta soberbia...
En fin, un saludo.
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